¿Cómo sobrevivir a las pataletas?

 

 

 

Las pataletas son unas de las situaciones más estresantes que nos toca vivir como padres, especialmente cuando son en público. Yo sufro por esa madre o padre que tiene que lidiar con un niño/a berreando en el suelo porque quiere más helado. He estado ahí muchas veces...

Observo también las reacciones de los espectadores de esta escena. Algunos menean la cabeza como diciendo "qué mala madre", otros susurran (o a veces lo dicen fuerte y claro) "iqué desagradable!", los menos miran con compasión y prácticamente nadie le dice a ese padre o madre: "ánimo, es parte del desarrollo normal de tu hijo."

 

Uno de los descubrimientos más importantes del último tiempo, que según mi opinión, está revolucionando la educación y la forma como nos relacionamos con los niños, es que el cerebro de un niño no funciona igual que el de un adulto. A diferencia de otros órganos del cuerpo, el cerebro de un niño no es un cerebro adulto en miniatura, es sencillamente distinto. Esto significa que no podemos esperar que un niño se comporte igual que un adulto. Y aunque los adultos también tenemos nuestras pataletas, éstas son algo esperable e incluso deseables desde un poco antes del año y hasta los cinco, seis años. 

 

Bás