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La actividad física, un hábito para una mente sana.


Durante estas vacaciones te acompañaremos entregando información sobre cómo establecer hábitos para una mente sana y resiliente frente al estrés. Puedes revisar cuáles son esos hábitos en nuestro blog de la semana pasada [Leer].


El primero de estos hábitos es la actividad física. Realizar actividad física es bueno para la salud física y mental. Este es un hecho bastante establecido en la literatura. 


¿Por qué realizar actividad física fortalece tu mente?


Existen diversas hipótesis sobre por qué la actividad física mejora la salud mental, en especial la sintomatología depresiva y ansiosa, además de mejorar el estado de ánimo en general.


Las explicaciones desde el punto de vista psicológico señalan que el ejercicio.

  1. Ofrece un espacio de distracción para la mente, que está enfocada en la actividad y deja de pensar en preocupaciones y problemas. 

  2. Aumenta el sentido de competencia y autoeficacia. Hacer deporte o alguna actividad implica desarrollar habilidades y muchas veces ponerse metas desafiantes. El avance o logro de objetivos genera sentimientos de autoconfianza y satisfacción. Algunas investigaciones también han mostrado que mejora habilidades cognitivas.

  3. Favorece la conexión social, cuando se realiza alguna actividad en grupo o en compañía de otra persona. 


Desde el punto de vista neuroquímico los dos mecanismos más estudiados son:

  1. Aumento de la transmisión sináptica de neurotransmisores monoaminérgicos, como la dopamina, la adrenalina y noradrenalina entre otros; que funcionan de manera similar a las drogas antidepresivas.

  2. Causa la liberación de opioides endógenos, el más conocido la endorfina, que posiblemente explican la sensación de calma y mejora del ánimo después de realizar actividad física.


¿Cuánta actividad física es necesaria para mejorar el bienestar?


La recomendación es 30 minutos 5 veces a la semana o 150 a 300 minutos semanales según la OMS. Para quienes recién están empezando puede parecer mucho. Pero si entendemos bien que la actividad física es más que hacer un deporte, puede motivarte a empezar con un plan.




¿Cómo perseverar para estar físicamente activo?


Si tienes una vida mas bien sedentaria, empezar a realizar más actividad física no es lo más difícil. Lo que mas cuesta es perseverar. Para ello, te proponemos primero reflexionar sobre el por qué, qué, cómo, con quién, cuándo y dónde.


Además de mejorar tu salud física y mental, ¿hay algún otro beneficio que quieras obtener de mantenerte más activa? 




¿Qué ejercicios, deportes o actividades son los más atractivos para ti?


Puede ser algún deporte, pero recuerda que caminar, pasear a tu mascota, hacer jardinería, subir por las escaleras en vez de usar el ascensor, bailar, jugar paletas en la playa y otras actividades domésticas pueden considerarse actividad física si las realizas enérgicamente. Si te gusta variar, puedes elegir hacer cosas distintas cada día.


También en redes sociales puedes encontrar rutinas breves de ejercicios caseros que pueden ayudar a complementar las actividades que has realizado durante el día.


Comienza de a poco, para evitar lesiones y avanzar de manera realista hacia tu meta.


¿Solo o acompañada?


Esta es una preferencia que debes considerar, porque puede ser un motivo para desencantarte rápidamente de la actividad escogida. 


Considera también si quieres que alguien te aliente a ser perseverante, para comunicarle tu decisión y pedir apoyo cuando lo necesites.


¿Cómo, cuándo y dónde?


Piensa de manera flexible y lo más costo eficiente posible. Planifica la actividad de cada día de la semana, y reserva esos momentos como una cita inamovible. Esto será especialmente importante a partir de marzo o cuando vuelvas de tus vacaciones al trabajo.


Ponte metas.


Que sean de corto plazo y largo plazo. Los resultados en salud física y mental que se han descrito en las investigaciones se observan en períodos prolongados (varias semanas o meses) de actividad física. 


Hoy existen aplicaciones que te permiten contar pasos o distancias recorridas, y otras métricas.


Si no realizas ninguna actividad física actualmente, empieza por proponerte hacerlo una o dos veces en la semana, o 5 a 10 minutos al día,  e ir aumentando poco a poco, hasta llegar al mínimo recomendado.


Disfruta


Por último, cada vez que realices la actividad escogida termina tomándote un momento para enfocarte en las sensaciones y emociones que sientas en ese momento. Calma, satisfacción, energía, orgullo. 


Y siempre recuerda que un poco es mucho mejor que nada, aunque retrocedas a veces, intenta de nuevo seguir tu plan.



Sigue atento porque desde la semana pasada estamos publicando actividades y recursos para cada uno de los 7 hábitos de una menta sana, y juntos podremos lograr la recuperación en estas vacaciones de verano, cultivando una mente sana y mejorando nuestra capacidad para enfrentar nuevas situaciones que nos pueda traer este año que recién comienza.   Para que no te pierdas ningúno de estos recursos recuerda suscribirte a nuestro newsletter.

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